"Prioridad nacional"

Reflexiones con sentido común. “Prioridad Nacional”: Un concepto equívoco y manipulado

En el campo discursivo de la política, «Prioridad nacional», responde a un concepto bifronte, que presenta dos realidades enfrentadas, supuestamente antagonistas, pero, en el fondo, coincidentes en cuanto a su finalidad, que es la de recabar votos en ambos casos.

El concepto de “Prioridad nacional” está mal percibido, mal interpretado y mal aplicado

Desde una de las vertientes se ataca el término “prioridad nacional” tachándolo de racista, inhumano, nazi-onal (rótulo TVE en La Hora de La 1. Según EL DEBATE, 23 abr. 2026) y anticonstitucional. Hablan de igualdad, pero no la practican, acusa de racismo, pero lo permite para recabar votos, como es el acoso lingüístico a escolares, profesionales, funcionarios o comerciantes. Eso conlleva actitudes que atentan contra los derechos humanos, entre ellos los artículos 1 y 2, y contra la Constitución, al menos, en sus artículos: 3.1; 14; 39.4 y 9.1.

La regulación masiva

La regulación masiva e indiscriminada provocará:

  • Mayores problemas de seguridad.
  • Un significativo aumento de pacientes en la atención sanitaria.
  • Y un importante agravamiento en la falta de viviendas al crecer el número de personas que la demandan sin que los medios para atender tales problemas, ya insuficientes, siguen siendo los mismos que ya existen.

Es de una grave irresponsabilidad política desentenderse de las complicaciones sociales y de convivencia que provocaran, tanto en la población española como en la inmigrante regularizada. La desorganización, inseguridad jurídica, impunidad y el poner intereses políticos, ideológicos o personales por encima de los interese generales de la ciudadanía en general es, o debería ser inadmisible.

Ello nos aboca a un colapso en atención médica y hospitalaria y a que aumente el número de personas que no pueden acceder a una vivienda, dado que el ritmo de construcción de las mismas ni siquiera puede cubrir las ya graves necesidades actuales, y mucho menos con la llegada masiva e incontrolada de nuevas personas.

Preferencia para los españoles

Desde la otra versión se exige que “tengan preferencia los españoles en la atención”. Ello conlleva actitudes que atentan contra los derechos humanos, entre ellos los artículos 1 y 2, y contra la Constitución, entre ellos los artículos: 13.1; 15; 17. Es como pedir que un español inmigrante en Francia, que trabaja, convive y paga sus impuestos, no debe tener los mismos derechos que los franceses para acceder a las ayudas públicas que puedan corresponderle. Cuestión aparte es la inmigración irregular que requiere de un trato acorde a las circunstancias que se den en cada caso.

La exigencia de aplicar en las comunidades competencias en inmigración que son, en exclusiva, competencias del Estado sólo obedece a intereses políticos.

Artículo 149.1 – El Estado tiene competencia exclusiva sobre las siguientes materias: 2.ª Nacionalidad, inmigración, emigración, extranjería y derecho de asilo.

En lugar de exigir que el gobierno actúe con responsabilidad y que tenga en cuenta las previsibles repercusiones negativas de sus determinaciones, vuelca la responsabilidad sobre las comunidades, calculando que eso les reportará un rédito político, es decir, votos en las urnas. (El Español, 24/04/2026: Vox sigue haciéndole el juego al PSOE, llevando el eslogan “prioridad nacional” a CC.AA. y municipios para debilitar al PP.)

Es lamentable

Las dos posturas son lamentables y en nada ayuda a la convivencia:

  • En el primer caso porque enfrenta a inmigrantes con españoles e inmigración regular.
  • Y en el segundo porque enfrenta a españoles con inmigrantes.

En ninguno de los dos casos se ofrecen soluciones.

«Prioridad nacional»

España tiene una «Prioridad nacional», España necesita, prioritariamente, que sus clases políticas trabajen y actúen para procurar el bien de la ciudadanía y las mejoras de sus condiciones laborales y económicas, deben trabajar para ayudar a crear nuevas empresas y nuevos puestos de trabajo para crear riqueza, España necesita, con prioridad, que no se dificulte la convivencia con discursos frentistas y un pasado que no existe sólo para satisfacer intereses y objetivos que, en todo caso, son indecentes.

Existe una prioridad nacional:

  • Que la clase política sea honrada, que no mienta a la ciudadanía, que no se esconda en la impunidad ni la promueva, que se preocupe de solucionar lo no solucionado, entre otras cosas: las ayudas a Canarias como consecuencia de las erupciones volcánicas, las muy deficientes infraestructuras en la cuenca del Júcar, causa de desastres endémicos, la falta de atención a las infraestructuras ferroviarias y la poca atención a las personas afectadas por el desastre de Adamuz, las deficiencias sanitarias, educativas, de seguridad, igualdad y un largo etc., que persiste en nuestra memoria.
  • Luchen por esta PRIORIDAD NACIONAL, de forma urgente y contundente, y entonces tendrán derecho a decir, y sólo entonces, que se preocupan y ocupan de nuestras necesidades ofreciendo soluciones válidas a nuestras justificadas preocupaciones.

Estamos a la espera, tal vez ingenuamente, de que, de una vez por todas, la clase política se ponga y atienda a lo que realmente espera la ciudadanía de una tan grave responsabilidad, que debiera ser sagrada para toda persona que ostenta un cargo público.    

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Prioridad Nacional: Marco jurídico y constitucional en España

 


Autor: Álvaro Cordón | Artículos de Álvaro Cordón
Nace en Melilla en 1945. Estudia Magisterio en Melilla. Licenciado en Filosofía y Letras por las Universidades de Granada y Málaga. Máster: Gestión del Patrimonio Literario y Lingüístico del Español. Doctor por Universidad de Málaga.

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