Un sin control de arribadas fatales
apagó la claridad de las ideas,
las palabras perdieron su sentido
y la incertidumbre ocupó las calles.
Como marea de intermitentes olas
rompiendo el límite de las orillas,
deambula una muchedumbre de grupos.
invadiendo el trascurrir de las horas.
Ceuta quedó dejada en abandono
por desidia en un tiempo veraniego,
huérfana de medios y de esperanza,
con murallas vacías y niños solos.
Carreras, soliviantos, malos gestos,
quebrantos, violaciones, imprevistos,
almas que concluyeron su camino,
tragedias, vidas rotas y esperpentos.
Estupor por el sepulcral mutismo
de los guardianes de nuestras fronteras,
pregoneros que no dan soluciones
y nos dejan al filo del abismo.
Nada estremece a endiosados divos,
agraciados de cargos y favores,
ejemplos de insolventes mandatarios
que cobran dineros… no merecidos.
Perdido, sin razón y en desatino,
ve España un gobierno a la deriva
haciendo dejación de sus funciones,
insolidario, ausente y furtivo.
De: “Nuevos poemas” de Álvaro Cordón




