Genie 4 en Ferraz: el PSOE y su campaña en realidad virtual

Genie 4 en Ferraz: el PSOE y su campaña de realidad virtual

Esto es un análisis de la precampaña del PSOE ante las elecciones del 29 de noviembre. Y para entenderla, conviene empezar por un invento de Google.

El 27 de octubre, Google DeepMind presentó Genie 4, un simulador de mundos. Uno escribe una frase y la máquina construye un paisaje que se puede recorrer, con su luz, su física y su banda sonora; se le pide que llueva y llueve, se le pide un personaje nuevo y aparece, y si uno le habla, el personaje contesta. Lo leí con la curiosidad de quien lleva desde los años ochenta delante de una pantalla y con una sonrisa que tardé un rato en entender. Luego la entendí. Google llega tarde. En Ferraz llevan desde octubre generando un mundo a la carta.

Un simulador de mundos con fecha de caducidad

Genie 4 permite, según TechCrunch, dirigir la escena en tiempo real: mover la cámara, cambiar el tiempo, introducir personajes. Genera sonido ambiente, música y diálogo. Es, dice Google, su modelo de mundo más realista.

Pero tiene tres límites que conviene retener. El primero: el mundo solo se sostiene unos dos minutos. El segundo: la propia Google admite que, con el tiempo, los detalles se degradan y los objetos pierden coherencia. El tercero, el más elegante: todo lo que produce Genie 4 lleva incrustada SynthID, una marca de agua invisible para que nadie confunda el mundo inventado con el de verdad.

Un mundo que obedece, que dura poco y que lleva etiqueta. Volveremos a esto. Porque el PSOE ha fabricado el suyo, y no le ha puesto etiqueta.

El guion

Empiezo por mi sospecha, y la llamo así porque es lo que es: la lectura de un analista, no un auto judicial. Yo creo que esta campaña tiene guion, y que el guion empezó antes de que nadie hablara de elecciones.

Repasemos la secuencia. Maricarmen, una mujer de 87 años, es desalojada de la casa de Madrid en la que había vivido siete décadas. Su caso incendia las redes y los telediarios. Una manifestación termina en acampada en la Puerta del Sol. El Gobierno aprueba dos decretos de vivienda el 29 de septiembre. El Congreso los rechaza el 2 de octubre. El 5 de octubre, Pedro Sánchez disuelve las Cortes y convoca elecciones para el 29 de noviembre. Del desahucio a las urnas en menos de dos semanas. Ni Genie 4 renderiza tan rápido.

Los decretos necesitaban los votos de Junts, y Junts los tumbó junto a PP y Vox. Aquí no hay más que dos posibilidades. O en Moncloa, después de siete años viviendo de la aritmética parlamentaria, se olvidaron de pronto de contar hasta 176. O sabían contar perfectamente y llevaron al Congreso unos decretos para que se los tumbaran, porque lo que necesitaban no era una ley, sino una excusa. No hay tercera puerta.

Mi convicción es la segunda. Creo que el desahucio de Maricarmen se eligió como desencadenante, que los decretos se redactaron para perder y que la derrota se convirtió en el pretexto para adelantar unas elecciones que el Gobierno ya necesitaba. Y la plaza la llenó el Sindicato de Inquilinas, que asegura no recibir subvenciones y que forma parte, según El Debate, de una red de entidades que ha recibido 3,7 millones de euros de administraciones socialistas. La espontaneidad, cuando sale tan bien, siempre me ha parecido sospechosa.

Lo único que no estaba en el guion fue lo único verdadero. Maricarmen murió quince días después del desalojo. Ella no actuaba en ninguna función. Era una anciana a la que sacaron de su casa, y su muerte es lo único de esta historia que nadie había escrito de antemano.

Por qué ahora: el calendario de los jueces

Si uno acepta que hubo guion, la pregunta es para qué. Y la respuesta no está en la vivienda, sino en los juzgados.

El 27 de mayo, la UCO entró en la sede del PSOE en Ferraz. La Fiscalía Anticorrupción sostiene que el partido «puso a disposición de la organización criminal de Leire su estructura y finanzas». Ve indicios para imputar al PSOE como persona jurídica, pero lo considera prematuro, y el juez Pedraz rechazó hacerlo «por ahora» el 9 de octubre, a la espera de analizar lo incautado en Ferraz. La decisión, según Artículo14, llegará después de las elecciones. A finales de octubre, OKDiario publicó que Anticorrupción examina un Excel de pagos en efectivo del PSOE que haría «inevitable» esa imputación.

A eso hay que sumar lo de la jueza Beatriz Biedma, la que investigó al hermano del presidente. Según lo publicado, a personas del entorno de la trama de Leire Díez se les atribuye haber contactado con un clan de Badajoz para «eliminar» a la jueza, y una testigo sostiene que el interés alcanzaba a otros magistrados. La palabra es «eliminar». No la he elegido yo; la han publicado los periódicos.

Y el resto del álbum: Zapatero, imputado en mayo en el caso Plus Ultra, el primer expresidente de la democracia imputado. Ábalos, Koldo, Cerdán, la mujer del presidente, el hermano del presidente, el fiscal general. De los dieciséis registros más sonados de la UCO desde 2022, once apuntan al Gobierno, al PSOE o a su entorno. Quien quiera el inventario completo lo tiene en el diccionario de la corrupción socialista y en la hemeroteca de noticias del PSOE y el Gobierno que mantenemos en Iniciativa 2028. Más de seiscientos titulares. Yo, que procuro escribir con cuidado, no he encontrado expresión más exacta que esta: lo que se le venía encima al PSOE era un tsunami de mierda.

Cada mes de legislatura que quedaba era un mes más de autos, de registros, de declaraciones. Aguantar hasta el verano de 2027 era llegar a las urnas con el partido imputado. Adelantar era llegar antes que el juez.

La fuerza del amor

Y entonces, con todo eso a la espalda, el PSOE salió a hacer campaña con besos.

Sánchez besó a Begoña Gómez en el escenario. El partido difundió la imagen con el lema «La fuerza del amor», el mismo que usó Cristina Kirchner en 2011. Bolaños colgó la foto del beso junto a una de Feijóo con gesto serio y escribió «El 29N, tú eliges». Y en los mítines se instaló una kiss cam, esa cámara de los estadios americanos que busca parejas entre el público para que se besen, en este caso emulando al presidente.

Al principio me sorprendió. Luego me pareció lo más lógico del mundo. Cuando a uno le cae encima semejante riada de sumarios, no puede defenderse caso por caso, porque cada caso está documentado y cada defensa abre otro frente. Así que hace lo único que le queda: actúa como si nada de aquello fuera con él. Construye un mundo en el que no hay UCO, ni Excel, ni jueza, ni Plus Ultra. Un mundo en el que solo hay amor. Es Genie 4 en estado puro: se le pide al mundo que deje de llover sumarios, y deja de llover.

No es una campaña para convencer a nadie. Quien ya había decidido no votar al PSOE no va a cambiar de opinión por un beso. Es una campaña para el votante propio, para decirle que no pasa nada, que vamos primeros, que vamos a ganar. Es una anestesia. Y durante unas semanas pareció que funcionaba.

Urda: cuando la realidad se cuela en el simulador

El 28 de octubre, un AVE alcanzó a un tren de Iryo detenido cerca de Urda (Toledo). Murieron 69 personas. Según un registro interno de Adif publicado por El País y recogido por Euronews, ese día coincidieron cuatro fallos en el tramo: cayó la central del sistema de control automático LZB, fallaron las comunicaciones GSM-R entre maquinistas y centro de control, hubo pérdidas intermitentes de información en los circuitos de vía y se produjeron cortes de tensión en ambas vías. El propio ministro reconoció que el LZB había acumulado 170 fallos en lo que va de 2026.

No era la primera vez. El 18 de enero, en Adamuz (Córdoba), en la misma línea, otro accidente se llevó 46 vidas. Son 115 muertos en nueve meses en la línea Madrid-Sevilla. Si se cuentan todos los accidentes mortales ocurridos en líneas de alta velocidad del mundo en más de sesenta años, España suma el 68 % de los muertos. Y mientras tanto, la Fiscalía Europea investiga, junto a la UCO, un posible fraude con los fondos europeos destinados precisamente a esa línea. Adónde fue el dinero es una pregunta que, de momento, solo se hacen los investigadores.

Durante unos días el PSOE se quedó en blanco. Se suspendieron actos. El simulador se colgó. Y el 3 de noviembre, tras más de cuatro horas de comparecencia en el Congreso, Óscar Puente dimitió «por dignidad política». Lo curioso es que, según explicó después, había tomado la decisión en los primeros minutos tras el accidente y solo se lo había contado a su familia. Es decir, pasó seis días esquivando las peticiones de dimisión con la dimisión ya decidida en el bolsillo.

Habrá quien vea ahí una contradicción. Yo no. Un sanchista nunca se contradice, porque para contradecirse hay que y algo de lo que apartarse, es decir, los principios.

Mi lectura, como analista, es que Puente no se fue por las víctimas. Se fue por las encuestas. La primera encuesta completa tras Urda, la de Sigma Dos para El Mundo, situó al PSOE por debajo de los cien escaños. Cuando la realidad empieza a costar diputados, hasta el mundo virtual necesita un sacrificio.

El mitin del Cabanyal

Y ayer, viernes 6 de noviembre, el PSOE volvió a encender el simulador. Fue en Valencia, en el polideportivo del Cabanyal. El PSPV, según El Debate, recordó a sus cargos la obligación de asistir, fletó autobuses y anunció que la entrada era gratis. Por si acaso.

El acto empezó con un minuto de silencio por los 69 muertos de Urda. Un minuto. Después tomó la palabra Diana Morant, ministra de Ciencia y líder de los socialistas valencianos, y a gritos, según Libertad Digital, le dio las gracias a Puente «por la dignidad que has demostrado en política». El pabellón respondió coreando: «¡Óscar, Óscar, Óscar!». Y Sánchez remató presentando la dimisión como un «ejemplo de dignidad y de ejemplaridad» que, según él, PP y Vox jamás practican.

Pongan las dos imágenes una al lado de la otra. Primero, sesenta segundos de silencio por 69 muertos. Luego, la grada coreando el nombre del ministro que dimitió por esos muertos, como quien corea a un delantero que acaba de marcar. No necesito añadir nada. La escena lo dice todo, y lo dice mejor que yo.

Y para completar el decorado, la encuesta. El 5 de noviembre se estrenó La Séptima, la nueva cadena de la TDT que explota una licencia adjudicada por el Gobierno y a la que, con cariño, algunos ya llaman Telepedro. Ese mismo día publicó un sondeo de SW Demoscopia que daba al PSOE como primera fuerza, con un 29,8 % frente al 29,1 % del PP. En el resto de las encuestas, el PSOE cae. En la del canal recién nacido, gana. Es lo bueno de generar mundos: uno elige el tiempo que hace.

Dos minutos de coherencia

Vuelvo a Genie 4 y a sus tres límites. El mundo obedece: el PSOE ha pedido amor, una encuesta favorable y un héroe dimitido, y los ha obtenido. El mundo dura poco: Google consigue que el suyo se sostenga dos minutos, y al PSOE le quedan veintidós días hasta el 29 de noviembre. Y el mundo lleva etiqueta: Google marca cada fotograma para que nadie lo confunda con la realidad. Ferraz no marca nada. Confía en que nadie mire de cerca, porque de cerca, como advierte la propia Google, los detalles se degradan y los objetos pierden coherencia.

A Google le ha costado años de investigación fabricar un mundo que se sostenga dos minutos. Al PSOE le basta un polideportivo, un coro y una cámara de besos. Lo difícil no es construir el mundo virtual. Lo complicado para el PSOE es que el 29 de noviembre, a las ocho de la tarde, se apaga el simulador.

Alex Borrás

AutorAlex Borrás

Consultor de comunicación digital, Especializado en estrategias de comunicación, Identidad Digital y Reputación Online. Desarrollo de algoritmos para evaluar influencia en Redes Sociales y posicionamiento en buscadores (SEO). Especializado en comunicación política y campañas electorales.

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