Un hecho puntual. O dos. O cinco

Un hecho puntual. O dos. O cinco

Horroroso, lector. Horroroso. Ha dicho Elma Sáez, la ministra portavoz, que la invasión de nuestras aguas territoriales por Marruecos “es un hecho puntual”. Que tres buques de guerra marroquíes entren sin permiso en las aguas de Ceuta…es un hecho puntual.

Que uno de ellos fuese el buque insignia de la flota marroquí…es un hecho puntual. Que durante varios días se paseasen por aguas españolas desobedeciendo nuestra orden de retirada…es un hecho puntual. Que la Armada Española tuviese que intervenir…es un hecho puntual. Que los buques de guerra marroquíes estuvieran presentes mientras 80.000 de sus ciudadanos invadían Ceuta por tierra en tan sólo un par de horas…es un hecho puntual. Que entre los asaltantes a Ceuta hubiese militares marroquíes dirigiendo todo el cotarro…es un hecho puntual. Que mientras esto sucedía Sánchez estuviese escondido en La Mareta aconsejando canciones…es un hecho puntual. Que nuestro rey se enterase de la presencia de barcos enemigos una semana después…es un hecho puntual. Que Sánchez no dijese nada de los barcos en su comparecencia ante el Congreso…es un hecho puntual. Y que todavía el Gobierno siga defendiendo que Marruecos es un socio leal y fiable en el asunto de Ceuta…es un hecho puntual. Aquí todo es puntual, salvo la felonía de Sánchez, que es crónica.

También fue un hecho puntual el impacto del meteorito que, hace 65 millones de años, extinguió a los dinosaurios. Fue un hecho puntual el asesinato del archiduque Francisco Fernando, que condujo a la Primera Guerra Mundial. Y fue un hecho puntual que mataran a Prim en la madrileña calle del Turco, con lo cual sus asesinos imposibilitaron el reinado de don Amadeo de Saboya, un rey con muy mala rima. Aquí todo es puntual, salvo la afición por las putas de los dirigentes socialistas, que es crónica.

Que el Partido Socialista, saltándose la ley, otorgue la nacionalidad española a extranjeros que no pueden demostrar si sus antepasados se marcharon de España por motivos políticos o porque les salió de los cojones…también es un hecho puntual. Pero que el Tribunal Supremo decidida depurar el censo para que no vote quien no pueda demostrar fehacientemente que es hijo o nieto de un exiliado político, ha llenado de indignación al Partido Socialista. Esto, amigo lector, es como si yo hubiese matado a mi madre y luego, durante el juicio, pidiese clemencia al juez por haber quedado huérfano. Porque aquí todo es puntual, salvo los trenes.

Que el partido Socialista, presuntamente, contrate a unos sicarios para “eliminar” a la juez Biedma…es un hecho puntual. Que la parte contratante fuese Leire, en nombre de Santos Cerdán, …es un hecho puntual. Que la tal Leire, para sus malvados fines, se reuniera con sus cómplices en locales del Partido Socialista…es un hecho puntual. Que la tal Leire, para las susodichas andanzas, cobrase del Partido Socialista…es un hecho puntual. Y que la tal Leire hubiese sido subdirectora de Correos y responsable de la custodia de nuestros votos en las elecciones generales de 2023, no sólo es un hecho puntual, sino una casualidad debida a la conjunción de Marte y Júpiter en la constelación de Piscis. Porque aquí en España todo es puntual, salvo la desvergüenza de Tezanos, que es crónica.

Que una empresa inmobiliaria compre pisos para alquilarlos después…es una actividad criminal y carroñera, y a sus dueños hay que apellidarlos “buitres”. Pero si el dueño de la susodicha empresa es el payaso de cabecera del progresismo patrio (Gran Wyoming) o el cineasta de cabecera del sanchismo (Almodóvar)…es un hecho puntual y perdonable. Aquí todo es puntual, salvo la afición por las joyas de José Luis Rodríguez Zapatero, que es crónica.

Que desahucien a Maricarmen por impago de alquiler merece dos decretos socialistas con su nombre, una huelga general y una acampada de enemigos del jabón y bilduetarras. Pero si quien desahucia inquilinos es una mandamás del Partido Socialista…es un hecho puntual e irrelevante. Veamos esto con mayor profundidad, pues la cosa tiene miga:

Montse Mínguez es la portavoz oficial del Partido Socialista, ocupa en la jerarquía del PSOE el puesto número cinco por el culo te la hinco, y es la diputada que se sienta justo detrás de Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputeros. Su peinado es inconfundible: Cruella de Vil en “101 Dálmatas”. También es inconfundible su habilidad para romperse las manos aplaudiendo al jefe y para partirse el cuello asintiendo a cada mentira de Sánchez. Montse Mínguez ha sido el azote socialista de los desahucios y la campeona mundial en insultar a los caseros, a los “fondos buitre” y a los “grandes tenedores”. Sólo le ha faltado pedir la castración de quien desahucie a un inquilino por impago. Montse Mínguez ha dicho literalmente, hace unos días, que en esta campaña electoral “nos jugamos una España que sea de todos, y no sólo de los que más viviendas tienen”. Pero Montse Mínguez, la muy pillina (y conste que es un hecho puntual), nos había ocultado que ella posee tres viviendas a su nombre y que está casada con el empresario inmobiliario Sergi Vélez. Su pareja factura más de seis millones de euros al año, tiene dos empresas offshore en el paraíso fiscal de Panamá, otras nueve empresas constructoras en tres países del mundo y 30 viviendas para alquiler en España. Y desahucia. Desahucia mucho. Desahucia al inquilino que no paga. Y al ser pillada anteayer con las manos en la masa, una furibunda Montse Mínguez respondió a los periodistas: “la empresa de mi pareja paga sus impuestos, cumple la Ley y sólo desahucia a quien no paga”. O sea, Montse: exactamente igual que todas las demás empresas que has etiquetado como “buitres carroñeros”, aunque (estoy seguro) las tuyas serán como las joyas de ZP: carecen de afán patrimonial.

Así que ya lo sabéis, hipócritas “progresistas”: menos superioridad moral, menos lecciones de empatía y menos cinismo. Ya estamos hartos de que habléis de feminismo…y consumáis prostitución. Ya estamos hartos de que habléis contra el machismo… y luego os abráis las braguetas ante las compañeras de trabajo. Ya estamos hartos de que prometáis no salir de vuestro barrio de Vallecas… y os compréis un casoplón en Galapagar. Ya estamos hartos de que se os llene la boca con la sanidad pública… y visitéis la clínica Ruber cuando estáis malitos. Ya estamos hartos de que defendáis la enseñanza pública… y llevéis a vuestros hijos a los mejores centros privados de Londres y de Madrid. Ya estamos hartos de que pregonéis que “ser socialista es tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho” …y acaparéis viviendas. Y ya estamos hartos de que habléis de “fondos buitre” mientras desahuciáis a inquilinos por impago. Aunque todo puntual. Muy puntual. Horrorosamente puntual.

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Autor: Juan Manuel Jiménez Muñoz | Artículos
Médico malagueño.

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