A estas alturas del partido político que se está jugando en España, desde que Sánchez tomó las riendas del gobierno en junio de 2018, mintiendo a troche y moche, diciendo una cosa en campaña y haciendo otra muy distinta después. A estas alturas del partido, ocho años después, Sánchez se ha metido en todo el fango: EREs, Amnistía, Despilfarro Público, Deuda alocada, Nepotismo, Corrupción manifiesta, negación de la Separación de Poderes, Inmigración descontrolada, Ruptura de la Unidad y de la Solidaridad Nacional, Concesiones económicas y políticas a las autonomías independentistas, Gobernar sin Presupuestos Generales aprobados, etc. A estas alturas todos sabemos que Sánchez está jugando en tiempo de descuento, que el 2027 se acerca.
A estas alturas, ¿cabe pensar que los votos en Andalucía solo estaban motivados por aspectos regionales andaluces? La respuesta es obvia, pero si no se entiende, cabe tomar como referencia los temas en que se han puesto de acuerdo el PP y Vox en otras autonomías. Muchos de ellos han tenido connotaciones nacionales, no solo autonómicas. ¿Por qué Andalucía iba a ser diferente?
Hay algo en lo que Andalucía fue diferente. Poco después de que Sánchez llegara al poder, en enero de 2019, el PP andaluz y Juanma Moreno llegaron al poder, con el apoyo y en coalición con Ciudadanos y con el voto de los 12 diputados de VOX. ¿Qué ocurrió entonces? Recordemos que no sólo no le agradeció a VOX su voto, sino que lo dejó fuera del Gobierno y que, según la interpretación de VOX, incumplió una gran parte de las medidas ideológicas acordadas con ellos, lo que llevó a la ruptura con el PP y a nuevas elecciones que ganó el PP con mayoría absoluta. Ahora, Juanma no cuenta con mayoría absoluta y tiene que buscar un acuerdo con VOX, que previsiblemente, al igual que ha hecho en otras autonomías, va a exigir algunos acuerdos que redunden en políticas nacionales.
Las elecciones generales están en el horizonte. El PP tendrá que rectificar y aclarar muchas cosas, (separación de poderes, unidad de España, el español lengua vehicular, etc.) si quiere ser considerado un partido nacional español y constitucionalista. Las generales podrán ser, como muy tarde el 22 de agosto del 2027. No serán baladíes sino muy trascendentes después de los largos años de Sánchez, que dejarán una pesada herencia económica y política.
Las elecciones autonómicas que han ido habiendo en Valencia, Extremadura, Aragón, Castilla y León, han demostrado que un número creciente de ciudadanos considera que Vox debe tener presencia importante en la política regional y nacional.
Por ello, salvo que Vox se amilane, es obvio que todos los temas de trascendencia nacional también tendrán presencia en estas negociaciones, para constituir el gobierno y el programa de gobierno de esa gran región de España que es Andalucía.
Adelante pues, con la serenidad y la experiencia que dan los caminos recorridos en otras autonomías y, yo añadiría, pensando también en España, pues una gran mayoría de españoles estamos hartos de esa deriva en la que se olvida el preámbulo de nuestra Constitución, “garantizar la CONVIVENCIA democrática” y se sustituye por un mezquino “cada uno a lo suyo”.



