Claramente la responsabilidad de cada individuo es particular, la política que tenemos y las acciones que hace cada político, es obvio, que la responsabilidad final es de cada uno de ellos, pero, ¿hasta dónde es culpa nuestra? ¿Qué parte de responsabilidad colectiva tenemos como ciudadanía?
Hay un dicho que dice que si te engañan una vez es culpa del que te ha engañado, si el mismo individuo te vuelve a engañar es culpa tuya.
Y en esas no vemos, la concienciación de la política entre la mayoría de los ciudadanos es muy justa y baja, la política cada vez gusta menos, cada vez interesa menos. La frase más recurrente en una gran parte de los ciudadanos es que todos los políticos son iguales, ninguno vale.
Entonces, ¿por qué votamos? ¿Cuál es la motivación de los que no le gusta la política, o no le interesa? ¿Por qué se ha vuelto a votar a Sánchez después de los grandes errores cometidos en la primera legislatura y en el gobierno de coalición?
Supongo que habrá de todo como en botica…
- De los votos en negativo en nuestro país hay una alta cultura del voto por castigo, se vota a un partido para castigar al otro, pero en este caso no se dio porque ya veníamos de la primera legislatura de Sánchez, gracias a la moción de censura que le hizo a Rajoy por corrupción, (parece un chiste)
- También está el voto del mal menor, todos son malos y se vota al menos malo.
- Además, contamos con un gran porcentaje de los que no votan, y a estas alturas van a ser los más consecuentes.
- Otros votan por tradición, votaba mi abuelo y mi padre y voto yo.
- Contamos también con los que ni votan de manera directa, un miembro de la familia es quien les pone la papeleta de su partido en el sobre:
- Y mi favorita, lo voto por guapo, si si, mucha gente ha votado a Sánchez porque les ha parecido guapo.
A este conjunto de porcentaje de votos no se les suele dar importancia, cuando las estadísticas dicen que el voto indeciso suele oscilar entre el 20% y 30%, y junto con el voto de la abstención hacen un frente mayoritario al porcentaje que, si va a votar, y si sabe lo que vota.
La volatilidad es tal, que el 10% de los indecisos eligen su voto en la misma semana de las elecciones, y un 5% el mismo día frente a la urna. Esto quiere decir, que hasta el último momento hay escaños que pueden bailar hacia el bloque de izquierdas o al de derechas. Datos muy significativos y que deberían ser preocupantes.
Porque una sociedad sin conciencia social es una sociedad débil y vulnerable.
Pero sin embargo no nos preocupa, no se hace debate de ello, no se pone en crítica, no se toma conciencia y por lo tanto no se recibe pedagogía.
A sí que sí, claro que sí, tenemos una gran parte de responsabilidad en vernos donde nos vemos, un derecho fundamental e individual lo hemos convertido en una herramienta colectiva para un colectivo de defraudadores, (válgame la redundancia) ¿Cómo hemos permitido que un derecho tan importante e intrascendente para nuestras vidas sea actualmente algo tan banal e insignificante?
Con esto tampoco quiero decir que para poder votar tengamos que haber cursado la carrera de ciencias políticas, pero ser responsables de lo que hacemos, tener un mínimo de concienciación social y política, concienciación de lo que hacemos y de la importancia que hay en el voto, de lo que votamos y sobre todo del porque lo hemos votado, y, sobre todo, si no te gusta o si no te interesa, vota en blanco, ese es el voto más coherente si no se confía en la política.
Y sin embargo seguimos creyéndonos lo que cada uno quiere creerse, mensajes de políticos cortos y demagogos que han hecho que tuviéramos al partido “según ellos” más feminista de la historia, donde sin embargo su líder era un hombre y su mano derecha acusado de un delito sexual, tener a una comunista de vicepresidenta con trajes y vestidos de más de cuatro cifras, al gobierno socialista menos socialista de la historia, y actualmente a la candidata andaluza Mª José Montero dando mensajes descaradamente falsos y creyéndose impune a ellos, tomando a los ciudadanos por estúpidos.
Literalmente ha dicho “nos jugamos la vida” como si ahora los andaluces se estuvieran muriendo a causa del actual gobierno, diciendo que sin ella los andaluces y solo los andaluces tendrán que pagar por ir al médico, y prometiendo solo ella y solo a los andaluces una asistencia sanitaria en 24 horas, todo esto viniendo de la degradación de su puesto para salvar a los andaluces, o sus mensajes con insultos o descalificativos FÍSICOS a sus oponentes, y demás lindezas.
Me sigue pareciendo mentira que hayamos llegado hasta aquí, y sin embargo lo hemos hecho, nos toman por estúpidos, y no es estupidez, pero si es dejación por nuestra parte, hemos dejado nuestra sociedad en manos de unos pocos ignorando nuestra responsabilidad, creyendo que el país no está en nuestras manos.
Quizás todo esto es porque solo vemos lo que queremos ver, en las redes sociales las cookies leen nuestros gustos y nuestro interés y solo nos enseña lo que nos gusta, y esto solo es bueno para los vendedores, sobre todo para el vendedor de humo como los malos políticos que tanto abundan, al final tenemos una pantalla al mundo, pero solo de nuestras preferencias, oímos lo que queremos oír, leemos lo que queremos leer y vemos lo que queremos ver.
Las cadenas de televisión y la prensa también se han polarizado de tal manera que vetamos algunas cadenas y algunos periódicos dependiendo del color que seamos.
Parece que hoy cada uno vive en su realidad, y volvemos, y cada uno ve, oye y habla solo de lo que quiere ver, oír y hablar… un gran número de mundos alternativos sin necesidad de la ciencia cuántica.
Nos falta concienciación social y colectiva, vivimos todos en un mismo país con la riqueza de nuestros diferentes idiomas, acentos y características, con diferentes formas de vivir la vida, pero teniendo en común que todos queremos vivir en la misma igualdad, con los mismos derechos y las mismas obligaciones. Y no necesitamos más políticos descuartizadores, si no más ciudadanos unidos.




