Una alianza electoral en doce circunscripciones de PP y Vox podría reforzar decisivamente a la derecha en el Senado y frustrar la operación del PSOE y Frente Amplio para hacerse con el control de la Cámara Alta.
El Partido Popular y Vox tienen ante sí una oportunidad para dar un golpe electoral a la izquierda en las generales del 29 de noviembre. La posibilidad de presentar candidaturas conjuntas en doce circunscripciones permitiría, según las simulaciones realizadas a partir de los resultados de 2023, conseguir hasta 15 Senadores adicionales y neutralizar buena parte de la estrategia impulsada por Pedro Sánchez.
La operación se plantea como una respuesta directa al pacto alcanzado entre el PSOE y Frente Amplio, que han decidido unir fuerzas para intentar arrebatar al PP su mayoría en el Senado. Sin embargo, el movimiento socialista podría perder buena parte de su eficacia si populares y Vox logran concentrar sus votos en las provincias decisivas.
Doce circunscripciones de PP y Vox, pueden cambiar el resultado
La clave está en el sistema electoral del Senado, que favorece a la candidatura más votada. Habitualmente, el vencedor consigue tres de los cuatro escaños provinciales, mientras que el segundo obtiene uno.
Según los cálculos publicados por Vozpópuli, una coordinación entre PP y Vox además de UPN, con posibles fórmulas alternativas en Canarias, podría proporcionar al bloque de la derecha hasta quince representantes más.
No sería necesario un acuerdo nacional ni compartir candidaturas al Congreso. Bastaría con pactos estratégicos en aquellos territorios donde la suma de votos permita superar a la izquierda.
Esta fórmula permitiría aprovechar mejor el respaldo electoral de ambas formaciones y evitar que la división entre PP y Vox termine beneficiando al PSOE.
Una mayoría reforzada para frenar al PSOE
El alcance de la operación va más allá de conservar la mayoría absoluta. Una representación suficientemente amplia permitiría al bloque de la derecha aspirar a los tres quintos del Senado, una mayoría especialmente relevante para intervenir en determinadas designaciones institucionales, como las de magistrados del Tribunal Constitucional.
Ese escenario supondría un serio revés para Sánchez, que pretende recuperar el control de la Cámara Alta mediante una alianza con numerosas formaciones de izquierda.
Alberto Núñez Feijóo ya ha respondido al acuerdo socialista calificándolo de «coalición de desesperados», cuestionando que el PSOE necesite diluir sus siglas entre una veintena de partidos mientras asegura que puede ganar las elecciones.
El contraataque de PP y Vox, que puede frustrar la estrategia socialista
El PSOE ha conseguido cerrar su pacto con Frente Amplio, pero eso no garantiza que logre desplazar al Partido Popular del Senado.
La posibilidad de una coordinación entre PP y Vox cambia el escenario electoral y coloca a ambas formaciones ante una oportunidad para reforzar su representación, conservar la mayoría y disputar a la izquierda una Cámara decisiva para el equilibrio institucional.
Sánchez ha unido a la izquierda para conquistar el Senado. PP y Vox tienen ahora sobre la mesa una fórmula para convertir esa ofensiva en un fracaso electoral.




