El artículo que publica Ángel Mazo Dapena en El Catalán, utiliza la metáfora clásica de: «pastores y sus fieles rebaños», para describir una realidad política y social inquietante: la creciente tendencia de las Sociedades a comportarse de forma acrítica ante quienes ejercen el Poder.
La idea central es sencilla pero profunda: una minoría dirige, orienta y condiciona el pensamiento de una mayoría que, en muchos casos, acepta sin cuestionar. No se trata de imposición directa, sino de algo más eficaz: la construcción de relatos, emociones y marcos mentales que moldean la percepción colectiva.
Esta dinámica no es nueva. A lo largo de la historia, el concepto de “rebaño” ha servido para describir cómo grupos humanos pueden ser guiados sin resistencia cuando existe una narrativa dominante o una autoridad asumida. Incluso en ámbitos distintos, como el religioso o el político, se repite el mismo patrón: líderes que marcan el camino y seguidores que lo aceptan, muchas veces sin análisis crítico.
El problema surge cuando esa relación deja de basarse en la responsabilidad y se convierte en dependencia. Cuando la ciudadanía delega no solo la gestión, sino también el criterio. Cuando se sustituye el pensamiento propio por consignas, y la discrepancia por adhesión automática.
En el artículo advierte de un riesgo evidente: Sociedades cada vez más polarizadas, donde el debate se reduce y la reflexión se debilita. En ese contexto, el papel del individuo resulta clave. No como parte de un rebaño, sino como ciudadano consciente.
Porque la diferencia entre una Sociedad libre y una dirigida no está en la existencia de líderes, sino en la capacidad de sus ciudadanos para cuestionarlos.
Pastores y sus fieles rebaños
«Leí hace pocos días en un diario digital separatista catalán una queja (sin quejas no hay victimismo, y sin victimismo no hay “procés”) porque, al parecer, alguien había vuelto a comparar el nacionalismo con una religión. Como hace tiempo lo hice yo en estas mismas páginas, me he sentido impelido a reexaminar mi opinión y cambiarla o explicarme»…




