En su conversación con Federico Jiménez Losantos, María Corina Machado transmite un mensaje firme y sin matices sobre la situación en Venezuela.
Su diagnóstico es contundente: el País no vive una crisis convencional, sino un proceso prolongado de descomposición institucional bajo un sistema que define como autoritario.
Machado insiste en que no se trata solo de un problema político, sino de un modelo que ha erosionado todos los ámbitos: económico, social y moral. Denuncia la falta de separación de poderes, la ausencia de garantías electorales y el uso de las instituciones como herramientas de control. A su juicio, el régimen no busca competir democráticamente, sino perpetuarse.
Uno de los ejes de su intervención es la importancia de la presión interna y externa. Defiende que el cambio en Venezuela solo será posible si se mantiene la movilización ciudadana y si la comunidad internacional actúa con firmeza, sin ambigüedades ni concesiones. Critica, en este sentido, las posturas equidistantes que, según afirma, terminan beneficiando al poder establecido.
También subraya el papel de los venezolanos dentro y fuera del país, apelando a la responsabilidad colectiva para sostener la causa democrática. Reivindica la necesidad de liderazgo, organización y determinación frente a un sistema que considera estructuralmente corrupto.
En definitiva, su mensaje es claro: la situación de Venezuela no admite soluciones parciales ni negociaciones que no garanticen un cambio real. Para Machado, el objetivo no es reformar el sistema, sino sustituirlo por uno plenamente democrático.
María Corina Machado, entrevistada por Federico Jiménez Losantos




