Sánchez ha desatado una carrera de destrucción para España y la Sociedad Civil se rebela, pero a la vez, Feijóo ladra mucho pero no muerde.
Abascal ha propuesto en el Congreso activar el artículo 102 de la Constitución para investigar a Pedro Sánchez, pero Feijóo se niega, como también se niega a la Moción de Censura.
En sus visitas a Ceuta, Feijóo ha estado correcto, pero lejos de la contundencia que el caso requiere, y tampoco ha planteado ayudas concretas de las Comunidades Autónomas a la huérfana Ciudad Autónoma de Ceuta.
A la pregunta de ¿Qué debe u oculta Sánchez con Marruecos?, ahora se podría añadir, ¿Qué debe u oculta Feijóo con Sánchez?
Debe ser algo más que la utopía de mantener el bipartidismo, o de lo contrario no se entiende la actitud tibia del PP.
Puede que Feijóo se haya visto crecido con las manifestaciones de apoyo a Ceuta del día anterior a las comparecencias en el Congreso – implícitamente contra Sánchez por abandonar Ceuta. Las plazas repletas de la mayoría de ayuntamientos, muchos gobernados por el PP en toda España, reflejan el despertar y hartazgo de la sociedad civil organizada. Pero ello no deja de ser un espejismo si no se remata la jugada, porque allí también estaba Vox, y SALF y otros muchos partidos sin representación parlamentaria, que dividirán el voto de la derecha beneficiando a Sánchez.
Feijóo está en la oposición, pero no es el líder de dicha oposición, y su postura tibia le debilita.
¿Para cuando llegará Ayuso a salvar al PP, y a España?
De momento, no parece que haya otra opción que el PP proceda a relevar al socialdemócrata Feijóo, que mucho ladra pero poco muerde.




