Cuando salieron a la luz presuntos chanchullos de Begoña Gómez, la esposa del Presidente, y esta fue imputada, Pedro Sánchez alias «el enamorado», se tomó de inmediato cinco días de reflexión, durante los cuales intentó sembrar el victimismo hacia su familia y entorno y que se encerraron anunciando una extraña audiencia con el Rey, para comunicarle no se sabe que decisión, y lanzar un cierto relato de buena persona que solo aplaudieron sus mercenarios, frente a la Sede del PSOE en la calle Ferraz, con María Jesús Montero a la cabeza.
Y casualmente, en una extraña coincidencia, durante esos 5 días, se gestaron no sólo cartas a su militancia y reflexiones, sino que alguien también creó estrategias y cloacas para atacar la independencia de los Jueces en España.
Sánchez nunca se enteraba de nada, ni conocía a nadie corrupto. Su frase y la de sus Ministros y cómplices de Sumar, Podemos, ERC, Junts, PNV y BNG, siempre era la misma: «No hay caso. Todo es fango de la ultraderecha y de fachas con toga».
Ahora, la esposa del Presidente, Begoña Gómez, estará sentada en el banquillo de acusados y sin pasaporte para impedir su posible salida del País. Esta mujer debería haberse dedicado a importantes actividades institucionales, en lugar de arriesgarse a lanzar negocios impropios de su condición, escasos méritos y nula cualificación. No tenía ninguna necesidad de meterse en líos de dudosa legalidad… ¿O si?… Y ¿Por qué motivos? El desarrollo del juicio aportará luz a estas trascendentales preguntas.
El Juez Peinado abre juicio oral a Begoña Gómez y le retira el pasaporte como medida cautelar antes del juicio
«El Juez Juan Carlos Peinado envía a juicio a Begoña Gómez, mujer del Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y ha fijado como medidas cautelares la retirada del pasaporte, le ha prohibido salir del territorio nacional y le ha estipulado una comparecencia quincenal en el juzgado»…




