Las noticias que vemos en los medios, llevan a la necesidad imperiosa de «salvar la educación», se muestra un reflejo preocupante de un problema muy amplio: apatía, falta de horizontes y erosión de la cultura del esfuerzo.
Hay que salvar la Educación
Jonas Schreiber —profesor de Economía, Contabilidad, Informática y Educación Física en un instituto alemán— alerta de un cambio profundo en la actitud estudiantil: “Están presentes, pero nada más”.
- Según Schreiber, muchos estudiantes han perdido interés incluso en actividades esenciales: prefieren suspender antes que asistir a clases de refuerzo o trabajar en proyectos que requieran esfuerzo.
- La desmotivación se extiende también al ámbito deportivo: el profesor señala que alumnos de quinto de primaria optan por recibir una mala nota antes que participar en una clase de educación física.
Este desinterés revela algo más profundo: la falta de horizonte a futuro, la pérdida de valores como la responsabilidad y la dedicación, y una cultura del mínimo esfuerzo.
También se identifican otros factores preocupantes: impuntualidad, distracciones constantes, excesivo uso de pantallas, carencias en habilidades básicas como ortografía o comprensión lectora, y un entorno familiar y social poco comprometido con el apoyo educativo.
Este fenómeno no es exclusivo de un Centro o País. Se enmarca en un contexto más amplio de deterioro del sistema educativo: muchos estudiantes carecen de motivación, ambición o expectativa de futuro, lo que pone en riesgo la eficacia de la enseñanza y la formación de nuevas generaciones.
Las noticias sirven de alerta: la escuela no solo enfrenta retos estructurales (recursos, ratio, apoyo docente), sino también una crisis cultural de actitud por parte del alumnado.
Si no se abordan las causas profundas —motivación, valores, expectativas—, los problemas educativos podrían agravarse, comprometiendo no solo el presente, sino el desarrollo de sociedades futuras.
La vida fácil, acomodada, la sobreprotección de los padres, los aprobados inflados…, matan la motivación por el esfuerzo y el estudio. Es quizás, el sueño de algunos políticos: fomentar una Sociedad Civil sin educación, más servil y fácil de manipular.
Un profesor de Economía denuncia la desmotivación extrema del alumnado:“Están presentes, pero nada más”
«El estado del sistema educativo se ha convertido en una preocupación global. En un mundo en constante cambio, la escuela es el pilar sobre el que se construye el futuro de los niños y, en consecuencia, el de las sociedades en las que deberán desenvolverse profesionalmente»…
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