La desclasificación de los archivos del 23F, no se ha hecho por transparencia ni interés legítimo por la verdad, sino para manipular a la Sociedad Civil y desangrar a España, avanzando en un Golpe de Estado sin disimulo.
Afortunadamente, ya nadie cree en la intenciones de este Gobierno, ni siquiera sus votantes, y la Doctora en Derecho, Elena Ramallo, explica los motivos claramente en el siguiente artículo.
Plantea que desclasificar documentos y material relacionado con el intento de golpe de Estado del 23-F de 1981, es una decisión que debe entenderse también como una jugada con fuerte carga política interna.
Con la actual polarización política y de debates sobre memoria histórica, seguridad y legitimidad democrática, el golpe del 23-F —cuando el teniente coronel Antonio Tejero entró armado en el Congreso de los Diputados— es uno de los momentos más simbólicos de la reciente historia de España, representando el choque entre autoritarismo y Democracia.
La desclasificación del 23-F y la estrategia política del Gobierno
«La decisión del Gobierno de anunciar la desclasificación de documentos relativos al golpe de Estado del 23-F no es un gesto inocente ni meramente historiográfico; en mi opinión, esta iniciativa obedece, fundamentalmente, a tres objetivos políticos muy concretos»…




