El Secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, se centra en la relación transatlántica y el futuro de Occidente.
Discurso de Marco Rubio
El mensaje principal es que Europa y Estados Unidos forman una misma civilización con raíces históricas, culturales y religiosas comunes, y que deben reforzar su alianza ante un contexto internacional más competitivo e inestable.
- Repasa la Guerra Fría y la caída del Muro de Berlín como ejemplo de cooperación exitosa frente al bloque soviético.
- Tras ese triunfo, critica la idea de que el mundo entró en una etapa sin conflictos entre grandes potencias.
- Occidente cometió errores al confiar en exceso en el libre comercio global, delegar soberanía en organismos internacionales, reducir el gasto en defensa y depender de cadenas de suministro externas.
- También se señala la desindustrialización, la dependencia energética y la migración masiva como desafíos que afectan a la cohesión social y la seguridad.
- Propone una renovación de la alianza occidental basada en la soberanía nacional, el fortalecimiento de la industria, el control de fronteras, el aumento de la inversión en defensa y la cooperación en sectores estratégicos como inteligencia artificial, espacio, minerales críticos y tecnología.
El objetivo sería recuperar capacidad productiva y autonomía frente a potencias rivales.
En política internacional, Marco Rubio defiende mantener la cooperación global pero reformando instituciones que se consideran ineficaces ante conflictos recientes. Subraya el papel de EE. UU. en Ucrania, Oriente Medio y otros escenarios, y la necesidad de una relación firme pero dialogante con China, reconociendo que habrá rivalidad estructural.
El discurso concluye con una llamada a una alianza occidental más fuerte, orgullosa de su herencia y dispuesta a defender su modelo político, económico y cultural. El mensaje central: la seguridad y prosperidad de Europa y Estados Unidos siguen estando entrelazadas, y el futuro dependerá de su capacidad para actuar juntos con mayor determinación.




