El cáncer separatista que vienen votando unos incautos catalanes y vascos en contra de España y que, de paso, empobrece a sus gentes desde hace años, tenía un límite territorial.
Pero desde que Sánchez les compró sus ideas de división junto a otras populistas de Pablo Iglesias, e intenta implantarla a nivel nacional, la ruptura y empobrecimiento de España no para de avanzar durante esta nefasta legislatura.
Un plan para romper España
En el siguiente artículo de Zarzalejos: «De lo que Sánchez va a ser capaz«, publicado en El Confidencial, se apuntan las vías que Sánchez y los líderes separatistas, con la complicidad de los comunistas de Sumar y Podemos están intentando imponer a los españoles, que siempre vuelven a caer en trampas dialécticas de corruptos disfrazados con piel de cordero.
La ruptura de España no es un accidente, sino el resultado de un plan sostenido en el tiempo.
- Se basa en debilitar el Estado de derecho, vaciar de contenido la Constitución y fragmentar la soberanía nacional mediante concesiones políticas a minorías separatistas.
- La cesión de competencias clave, la erosión de la igualdad ante la ley, la manipulación del lenguaje y la normalización del privilegio territorial generan desigualdad entre ciudadanos. P
- aralelamente, se desacreditan las instituciones comunes —Justicia, Parlamento, medios— para reducir los contrapesos.
- El objetivo final es un Estado débil, dependiente y dividido, donde el Poder se mantiene mediante pactos identitarios y no por el interés general.
Están impulsando un Plan para romper España delante de nuestras narices.
De lo que Sánchez va a ser capaz




