Los principios del control de la propaganda establecidos por Joseph Goebbels, el ministro de Ilustración Pública y Propaganda de la Alemania nazi, se basaban en la manipulación psicológica, la centralización de la información y la repetición constante. No dejó un manual escrito titulado «Los 11 principios de Goebbels», pero el sociólogo Leonard Doob los sistematizó posteriormente basándose en el diario de Goebbels y sus tácticas aplicadas.
Estos principios transformaron la comunicación de masas en una herramienta de control psicológico.
Vamos a definir cada uno de ellos y cómo se ven reflejados en la actualidad de este Gobierno.
1. Principio de Simplificación y del Enemigo Único
Se basa en adoptar una única idea o un único símbolo. Sobre todo, se trata de individualizar al adversario en un único enemigo para que la atención de la masa no se disperse. No se ataca a un sistema complejo, se ataca a una «figura» o grupo concreto.
La ultraderecha, el fascismo, la fachoesfera, el machismo
2. Principio del Método de Contagio
Reunir a diversos adversarios en una sola categoría o Colectivo para facilitar su ataque.
La facho esfera (social político), los pseudo medios (mediático) y lawfare (Judicial)
3. Principio de la Transposición
Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo al ataque con el ataque. Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que distraigan o acusa al otro de lo que tú estás haciendo.
Corrupción, bulos, insultos, odio.
4. Principio de la Exageración y Desfiguración
Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en una amenaza grave o en un triunfo histórico. Se trata de desfigurar la realidad para que encaje en la narrativa deseada.
La ultraderecha en Paiporta, la mejor economía del mundo,
5. Principio de la Vulgarización
Toda propaganda Debe limitarse a unos pocos puntos y repetirlos incansablemente, adaptándolos al nivel intelectual más bajo de la población.
Franco, feminismo, el cambio climático, No a la guerra, Free Palestina, genocidio
6. Principio de Orquestación
La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. De aquí surge la famosa frase (atribuida a Goebbels): «Si una mentira se repite lo suficiente, acaba por convertirse en verdad».
Fascismo, odio, ultraderecha, feminismo, cambio climático.
7. Principio de Renovación
Hay que emitir informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público ya esté interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca deben poder contrarrestar el nivel de «ruido» generado.
No a la guerra, Free Palestina, Groenlandia
8. Principio de la Verosimilitud
Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sonda o de informaciones fragmentarias. Se busca que la mentira tenga una base, aunque sea mínima, de realidad para que sea más difícil de refutar.
Comisión de expertos, Estudios de catedráticos, el CIS.
9. Principio de la Silenciación
Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen al adversario, contraprogramando con noticias que distraigan la atención.
Sahara Occidental, deuda pública, ETA no existe
10. Principio de la Transfusión
Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea un complejo de odios y prejuicios tradicionales o mitologías nacionales. Se trata de canalizar una pasión ya existente hacia un objetivo nuevo.
Franco, memoria democrática,
11. Principio de la Unanimidad
Llegar a convencer a mucha gente de que piensa «como todo el mundo», creando una impresión de falsa unanimidad. El ser humano tiene un miedo natural al aislamiento, por lo que tenderá a sumarse a la opinión que percibe como mayoritaria.
No a la guerra, Free Palestina, facho esfera, ETA no existe, mayoría social, mayoría parlamentaria, gobierno progresista.



