¿Es el posible sorpasso de VOX al PSOE en varias provincias de Andalucía o incluso en toda la comunidad el fin de una era?. ¿Estamos antes el fin definitivo de cuatro décadas de socialismo en su mayor feudo?
Andalucía, la tierra que durante treinta y seis años consecutivos gobernó ininterrumpidamente el PSOE, la comunidad autónoma que fue el mayor y más sólido feudo socialista de toda España, se enfrenta hoy a un fenómeno político de proporciones históricas. Las encuestas publicadas en las últimas semanas sitúan a VOX en condiciones reales de superar al Partido Socialista en número de votos el próximo 17 de mayo en dos provincias andaluzas; y algunas proyecciones, dependiendo de la evolución de la campaña, apuntan incluso a que ese sorpasso de VOX al PSOE podría materializarse a escala global de toda la comunidad.
Para comprender la dimensión de este fenómeno es necesario situarlo en perspectiva: no se trata de una fluctuación coyuntural ni de una anomalía estadística. Estamos ante un cambio estructural en el comportamiento electoral de la sociedad andaluza, cuyas consecuencias marcarán el futuro político de España durante años.
Una tierra que dejó de ser roja
La historia política de Andalucía es, en buena parte, la historia del socialismo español. Desde el inicio del período autonómico en 1982 hasta 2018, el PSOE gobernó Andalucía sin interrupción. Durante ese período, la comunidad fue el principal granero de votos del partido en los comicios generales, y el bastión desde el que la izquierda proyectó su poder a escala nacional.
Sin embargo, las elecciones autonómicas de diciembre de 2018 marcaron el inicio de un giro histórico. Por primera vez en la historia democrática de Andalucía, la suma de los partidos de centro-derecha y derecha superó en escaños al bloque de izquierdas. El PP de Juanma Moreno formó gobierno con el apoyo de Ciudadanos y de VOX. Fue la inesperada subida de VOX el hecho que provocó el vuelco ya que Juanma Moreno cosechó el peor resultado del Partido Popular en Andalucía. El resultado de VOX provocó una carambola junto a Ciudadanos que llevó al PP a la presidencia de la Junta.
En los comicios de junio de 2022, el resultado fue aún más contundente: el PP obtuvo 58 escaños y una mayoría absoluta histórica, mientras el PSOE se hundía hasta los 30 diputados, el peor resultado de su historia en tierra andaluza hasta entonces.
Hoy, en vísperas de las elecciones del 17 de mayo de 2026, los sondeos dibujan un escenario que habría resultado inconcebible hace apenas una década: VOX con posibilidades reales de convertirse en segunda fuerza política de Andalucía, superando al partido que gobernó esta comunidad durante más de tres décadas.
Las encuestas: fotografía de un sorpasso inminente
Los datos demoscópicos más recientes ofrecen una panorámica sin precedentes. La tabla siguiente recoge las estimaciones de voto y escaños publicadas por las principales empresas encuestadoras entre febrero y marzo de 2026:
| Empresa / Fuente | PP (%) | PSOE (%) | VOX (%) | Dif. PSOE-VOX | Fecha |
| Sigma Dos (El Mundo) | 40,4% | 20,8% | 18,0% | +2,8 pts PSOE | 28/02/2026 |
| Social Data (And. Inf.) | 40,1% | 19,4% | 17,6% | +1,8 pts PSOE | 17/02/2026 |
| Gesop (Prensa Ibérica) | 38,5% | 20,0% | 20,0% | EMPATE TÉCNICO | 28/02/2026 |
| Sociométrica (El Español) | 42,8% | 23,1% | 16,1% | +7,0 pts PSOE | 30/03/2026 |
| Target Point (El Debate) | 42,5% | 21,2% | 17,7% | +3,5 pts PSOE | 30/03/2026 |
| NC Report (La Razón) | 43,1% | 23,8% | 14,9% | +8,9 pts PSOE | 30/03/2026 |
| PROMEDIO (Demócrata) | 42,9% | 23,4% | 15,5% | +7,9 pts PSOE | 31/03/2026 |
Fuente: Demócrata (democrata.es) — promedio de encuestas, datos más recientes publicados
El dato más revelador de todas estas mediciones no es solo el porcentaje global, sino la distribución provincial. La encuesta de Social Data para Publicaciones del Sur, publicada en febrero de 2026, arroja un resultado sin precedentes: VOX superaría al PSOE en número de escaños en cuatro de las ocho provincias andaluzas: Almería, Cádiz, Huelva y Málaga.
La encuesta de Gesop para Prensa Ibérica, por su parte, sitúa a ambas formaciones en empate técnico al 20% en el conjunto de la comunidad, con VOX superando al PSOE en intención directa de voto en Almería y Granada, y situándose a menos de dos puntos en Málaga. Incluso la proyección demoscópica de Redlines para The Objective, que integra y pondera nueve encuestas, señala que la posibilidad de que VOX arrebate la segunda posición al PSOE es hoy un escenario probable.
El mapa provincial: el territorio donde VOX lidera o empata
| Provincia | Situación según encuestas | Fuente |
| Almería | VOX supera al PSOE en escaños y en intención directa | Social Data, Sigma Dos, Gesop |
| Huelva | VOX supera al PSOE en escaños (Social Data) | Social Data (feb. 2026) |
| Cádiz | VOX supera al PSOE en escaños (Social Data) | Social Data (feb. 2026) |
| Málaga | VOX supera al PSOE (Social Data); dif. <2 pts (Gesop) | Social Data, Gesop |
| Granada | VOX supera al PSOE en intención directa (Gesop, Votómetro) | Gesop, Redlines/The Objective |
| Córdoba, Jaén, Sevilla | PSOE mantiene ventaja, aunque reducida | Social Data (feb. 2026) |
Elaboración propia a partir de encuestas publicadas. Fuentes: democrata.es, eldebate.com, theobjective.com
VOX, árbitro indiscutible de la gobernabilidad andaluza
Más allá del debate sobre el sorpasso, existe ya un elemento que los datos consolidan sin ambigüedad: VOX podría ser decisivo para la gobernabilidad de Andalucía tras el 17 de mayo. El promedio de encuestas de Demócrata sitúa a la formación de Santiago Abascal en 18 escaños y el 15,5% del voto, una mejora sustancial respecto a los 14 escaños y el 13,5% obtenidos en 2022. Sin embargo, otras encuestas, como la de Gesop o la proyección de Redlines, apuntan a escenarios en los que VOX rozaría o superaría los 20 escaños, al tiempo que el PP no lograría la mayoría absoluta fijada en 55 diputados.
Según el Votómetro de Redlines para The Objective, que pondera nueve encuestas, la probabilidad de que la suma de PP y VOX supere la barrera de la mayoría absoluta alcanza el 97%. VOX ya no es un socio externo eventual; se ha convertido, en los hechos, en la llave de San Telmo. Este es el mismo patrón que se ha repetido en Extremadura, Aragón y Castilla y León durante el ciclo electoral de 2025-2026, donde el PP se vio obligado a pactar con VOX para gobernar, precisamente porque no alcanzó mayorías absolutas.
El candidato de VOX para estas elecciones es Manuel Gavira, portavoz del grupo parlamentario en el Parlamento de Andalucía y presidente del grupo desde 2021. Natural de Cádiz y licenciado en Derecho, Gavira acumula más de siete años de trayectoria ininterrumpida en la cámara autonómica y fue designado candidato por el Comité Ejecutivo Nacional de VOX el 26 de marzo de 2026. A diferencia de la estrategia seguida en 2022, cuando la dirección nacional optó por un perfil mediático externo —Macarena Olona—, esta vez la apuesta es por un candidato institucional, conocedor del territorio y de los mecanismos parlamentarios andaluces. Como el propio Gavira declaró al asumir su candidatura: «Asumo con honor y responsabilidad ser el candidato de Vox a la Presidencia de la Junta de Andalucía. ¡A por todas!»
Un dato demoledor: VOX casi triplica a toda la izquierda del PSOE
Una de las cifras más significativas que arrojan las encuestas es la que compara la fuerza de VOX con la suma de todos los partidos situados a la izquierda del PSOE. Según el promedio de encuestas elaborado por Demócrata, Por Andalucía obtendría 4 escaños y Adelante Andalucía 3, lo que da una suma de 7 escaños para toda la izquierda alternativa. VOX, con sus 18 escaños proyectados en ese mismo promedio, casi triplica ese resultado conjunto. Este resultado es otro síntoma más del cambio que se está produciendo en toda Andalucía.
Este dato tiene una lectura política de enorme calado: la fragmentación de la izquierda —que en estas elecciones concurrirá dividida en al menos tres candidaturas separadas (Por Andalucía con Podemos, IU y Sumar, Adelante Andalucía en solitario)— no solo le impide articular una alternativa de gobierno. La penaliza doblemente en el sistema de reparto proporcional por la Ley D’Hondt: en provincias pequeñas como Almería o Granada, Por Andalucía y Adelante Andalucía corren el riesgo de no superar el umbral del 3%, perdiendo así representación y cediendo esos escaños al bloque de la derecha por el sistema de restos.
El bloque conjunto de izquierdas —PSOE, Por Andalucía, Adelante y Podemos— se situaría en torno a los 35-39 escaños según las proyecciones más favorables a la izquierda; el bloque de PP y VOX, que suma una probabilidad del 97% de superar la mayoría absoluta, se situaría entre 71 y 77 escaños. La asimetría entre bloques es estructural, no circunstancial.
Las grietas del Gobierno de Moreno: por qué la mayoría absoluta ya no está garantizada
El PP de Juanma Moreno gobernó Andalucía los últimos cuatro años con una cómoda mayoría absoluta de 58 escaños, una cifra inédita en la historia de la comunidad. Sin embargo, los datos demoscópicos reflejan que esa mayoría se ha erosionado, y varias encuestas sitúan al PP por debajo del umbral de los 55 diputados necesarios para gobernar en solitario. Tres asuntos han contribuido de manera destacada a ese desgaste.
El primero es el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, aprobado con el apoyo del PP en Bruselas, pese a las protestas del sector agrícola andaluz. El campo andaluz representa una comercialización anual en torno a los 16.000 millones de euros, y sus organizaciones han advertido que la entrada de productos agropecuarios de los países del Mercosur sin garantías plenas de reciprocidad podría generar un impacto devastador para productores de hortalizas de Almería, freseros de Huelva y olivareros de Jaén y Córdoba, entre otros. El hecho de que el PP votara a favor del acuerdo en el Parlamento Europeo —mientras el Gobierno andaluz expresaba públicamente su rechazo— generó una contradicción política que ha sido explotada con eficacia por VOX. Manuel Gavira fue explícito al respecto: el acuerdo Mercosur supone, en su opinión, «otro paso más de esta Europa de populares y socialistas para la destrucción del sector primario».
El segundo foco de conflicto es la polémica sobre la tala de olivos centenarios para la instalación de megaparques fotovoltaicos. Proyectos autorizados por la Junta de Andalucía al amparo de la Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio (LISTA) prevén el arranque de decenas de miles de olivos en provincias como Jaén, Córdoba y Granada. La plataforma SOS Rural ha recogido más de 133.000 firmas ciudadanas exigiendo la paralización de estos proyectos. El portavoz de VOX en Andalucía, Manuel Gavira, denunció en una comparecencia en Granada que se proyecta «la tala indiscriminada de hasta 500.000 olivos» en esa provincia para instalar megaplantas solares, calificando el impacto como un «coste medioambiental irreparable». La posición de VOX en este conflicto ha conectado con un malestar rural extendido que el PP, en tanto que partido de gobierno, no ha podido gestionar con la misma eficacia.
El tercer flanco de desgaste proviene de la sanidad pública. El escándalo de los fallos en los cribados de cáncer de mama en el sistema sanitario andaluz obligó al presidente Moreno a anunciar, en octubre de 2025, una reforma del Servicio Andaluz de Salud y la contratación de más de cuatro mil profesionales sanitarios adicionales. Aunque la respuesta fue rápida, el episodio dañó la imagen de una administración autonómica que había hecho de la gestión sanitaria uno de sus principales argumentos electorales.
El resultado de esta acumulación de fricciones es que Moreno llega al 17 de mayo con la mayoría absoluta en el aire. Como ha ocurrido en Extremadura, Aragón y Castilla y León —donde el PP tampoco logró gobernar en solitario—, todo apunta a que en Andalucía también será necesario un acuerdo de gobierno con VOX para poder conformar ejecutivo.
María Jesús Montero y el PSOE en caída libre
La candidata del PSOE, María Jesús Montero, afronta estas elecciones en las peores condiciones que han vivido los socialistas en Andalucía desde el inicio del período autonómico. Vicepresidenta primera del Gobierno de Pedro Sánchez y ministra de Hacienda hasta su renuncia para encabezar la lista andaluza, Montero llega a la campaña lastrada por la impopularidad del Gobierno central, los innumerables casos de corrupción (algunos salpican a su ministerio) y por el rechazo que genera en amplios sectores de la sociedad andaluza la política de pactos del Ejecutivo nacional.
Las encuestas son implacables. El PSOE se situaría, según los distintos sondeos, entre el 20,8% (Sigma Dos) y el 23,8% (Sociométrica y NC Report). Todos estos resultados representarían el peor dato electoral del PSOE en Andalucía desde la restauración de la autonomía. Además, la fidelidad de voto del PSOE es la más baja del sistema, en torno al 51% según Gesop —frente al 72% de VOX y el 67-88% del PP—, lo que indica una bolsa significativa de exvotantes socialistas que han migrado hacia otras opciones políticas o hacia la abstención.
El contexto es, además, adverso en términos de movilización. La convocatoria electoral para el 17 de mayo —mes y medio antes del verano, con mejor temperatura que los comicios de junio de 2022— favorece en principio una mayor participación, que históricamente beneficia al voto de izquierdas. Sin embargo, incluso en ese escenario más favorable, las proyecciones sitúan al PSOE muy lejos de recuperar posiciones.
Más allá de los datos nacionales, la incapacidad de Montero para construir un discurso propio, diferenciado de la agenda de La Moncloa, limita seriamente sus posibilidades de capitalizar el voto moderado. Las encuestas muestran que Juanma Moreno tiene un 51% de aprobación entre los andaluces, mientras que su valoración prácticamente duplica la de Montero.
La magnitud del cambio: lo que significa para España
Para entender plenamente la dimensión de lo que está ocurriendo en Andalucía, conviene recapitular el punto de partida. En 1982, el PSOE obtuvo en Andalucía el 52,6% de los votos. Durante décadas, la comunidad fue el principal reservorio del socialismo español, el lugar desde donde el partido reforzaba su posición en los congresos nacionales y donde sus barones construían poder político. Felipe González, Alfonso Guerra, Manuel Chaves, José Rodríguez de la Borbolla, José Antonio Griñán… La historia del PSOE es, en gran medida, la historia de su dominio andaluz.
Que en ese territorio, precisamente en ese territorio, VOX pueda convertirse en la segunda fuerza política —superando a la formación que lo gobernó durante treinta y seis años sin interrupción— constituye un acontecimiento político de primera magnitud, comparable en su simbolismo a la caída de un bastión histórico. No es solo una cuestión de escaños; es un indicador de que el mapa político-cultural de España está experimentando una reconfiguración profunda.
El patrón se ha repetido en este ciclo electoral: en Extremadura, Aragón y Castilla y León, las elecciones autonómicas de 2025-2026 han confirmado una tendencia en la que la derecha se aproxima o supera el 60% de los votos, mientras que la izquierda queda estructuralmente por debajo del 40%. Andalucía, con el 17 de mayo, puede convertirse en el episodio más significativo de ese ciclo.
Lo que está en juego el 17 de mayo
Las elecciones andaluzas del 17 de mayo de 2026 son mucho más que una cita electoral autonómica. Son la medida de hasta dónde ha llegado el cambio político en la comunidad más poblada de España; son el termómetro de la fuerza real de VOX en las urnas, un partido que encadena resultados crecientes en cada convocatoria autonómica de este ciclo; y son también una advertencia para el PSOE de Pedro Sánchez sobre la dimensión del problema que tiene en sus históricas fortalezas electorales.
Si el sorpasso de VOX al PSOE se consuma —aunque sea en varias provincias—, la política española habrá cruzado un umbral que hasta hace pocos años parecía impensable. Y si, además, el PP necesita de VOX para gobernar, Andalucía se sumará al modelo de gobierno de coalición de centroderecha que se ha consolidado en media España: un modelo en el que VOX no es una anécdota, sino un actor institucional determinante.
Andalucía habló en 2018. Volvió a hablar en 2022. El 17 de mayo de 2026, su voz puede resonar con más fuerza que nunca.
NOTA METODOLÓGICA Y FUENTES
Los datos de encuestas recogidos en este artículo proceden de las siguientes fuentes, todas ellas publicadas entre febrero y marzo de 2026:
- Demócrata (promedio): Promedio Encuestas Andalucía.
- Sigma Dos para El Mundo (28/02/2026): El Partido Popular roza la absoluta.
- Social Data para Andalucía Información / El Debate (feb. 2026): Una encuesta electoral vaticina que Vox superará a Montero hasta en cuatro de las ocho provincias de Andalucía.
- Gesop para Prensa Ibérica (28/02/2026): Encuesta de elecciones Andalucía: Moreno perdería la absoluta y Vox empataría con Montero, según Gesop.
- Sociométrica para El Español (30/03/2026): Encuesta elecciones Andalucía: Moreno retiene la mayoría absoluta mientras el PSOE se hunde y Vox domina entre los jóvenes, según Sociométrica.
- Target Point para El Debate (30/03/2026): Montero marcando mínimos históricos, según Target Point.
- NC Report para La Razón (30/03/2026): Moreno conquista el voto joven y mantiene la mayoría absoluta, Montero cae a mínimos y Vox crece, según NC Report.
- Redlines/Votómetro para The Objective (22/03/2026): El PP perdería la mayoría absoluta en Andalucía y Montero hundiría al PSOE a su peor resultado.




