El independentismo tiene muchas facetas, como casi todo en esta vida no hay mucho que se cree por un solo motivo o una sola razón, pero desde mi experiencia personal, está a punto de verse su faceta más repulsiva y la de más calado entre la mayoría, la del racismo.
La que yo he visto y he sufrido directamente, según algunos independentistas el valor de una persona está solo en su nivel de catalán, por el idioma han sido capaces hasta de señalar a niños, señalamiento de sus propios “educadores”.
Mi valor, por ejemplo, que desde los 19 años vivo en Cataluña, trabajando, pagando mis impuestos, haciendo labor social desde dos asociaciones, respetando cultura, normas y leyes, – es 0, – porque no hablo catalán y sí mucho castellano, cuando mi único motivo es que soy disléxica, el lenguaje es la única barrera que no he podido saltar, porque los idiomas, ya sea catalán, inglés o francés soy incapaz de identificar sus palabras, y por ente, memorizarlas. De hecho, en mi primer año aquí estuve estudiando catalán, no logré hablarlo ni escribirlo, pero me sirvió para entenderlo perfectamente.
Pero a ellos eso les da igual, te dicen que lo hables, aunque sea mal. ¿Y por qué?
- ¿Por qué tengo que sufrir al hablar mal un idioma, cuando con ello dejó en evidencia las carencias que tengo y me expongo a una continua corrección hasta del más pánfilo del pueblo?
- ¿Por qué tengo que hacerlo teniendo en nuestro país un idioma en común? El castellano.
Yo esto lo podría entender en otro país donde solo hay un idioma para entenderse, es lo razonable ya que los idiomas están para eso, para entenderse, pero aquí, eso no se da. Bajo mi criterio todos los idiomas de nuestro país no se deberían imponer unos sobre otros, han de coexistir juntos y utilizar el que tenemos en común cuando no se habla entre no autóctonos, ¡¿no?! Eso es lo que diría el sentido común. Yo al menos entiendo y respeto a que quiere hablar en catalán.
¡Aunque claro! cuando se impone el delirio, la razón se pierde, si tú hablas catalán eres merecedor de vivir en Cataluña, y si sufres por ello o en ello, ni siquiera toman conciencia.
Siempre me he visto en la tesitura de tener que justificarme exponiendo mi discapacidad, o ser directamente cortante soltando alguna fresca, acabó optando por la primera con ganas de la segunda. – No sé si se puede ser educada en la forma y mal educada en el pensamiento – pero mi hartazgo por la pregunta: ¿Pero aun no hablas catalán? es bastante alto.
Es tal la determinación y la imposición de su idioma, de su cultura, qué a los inmigrantes de habla no hispana, los llaman, o más bien dicho, los llamaban, los nous catalans. ¿Hay alguna palabra más racista que esa? Donde despojan de un solo golpe el origen de cualquier persona… ¡En fin!
Esto viene de lejos y con motivos políticos, ni siquiera es un sentimiento propio, es una idea inculcada al pueblo catalán durante años por sus cuatro gerifaltes y muy honorables que han vivido a cuerpo de Rey con ello, discursos con palabras racista en la generalidad dirigidas al castellano, al andaluz, discursos permitidos y aplaudidos.
Jordi Pujol llegó a escribir entre sus muchas lindezas: «El hombre andaluz no es un hombre coherente, es un hombre anárquico, es un hombre destruido, es generalmente un hombre poco hecho».
Cuando esto pasa, cuando se permite porque es un juego político y son necesarios sus votos para gobernar el resto del País, deberíamos hacernos muchas, pero que muchas preguntas.
En la primera legislatura de Aznar, donde era necesario el apoyo de CDC (Convergencia Democrática de Catalunya) Jordi Pujol le pidió favorecer la inmigración, pero en ningún caso, ninguno, debía ser hispanoamericana. – Declaraciones del propio Aznar. –
Esto sí que es tan solo por un único motivo, por una única razón, la del idioma, en el delirio de esa independencia donde anunciaban que en una Cataluña libre no habría pobreza, ni hambre, ni nada malo, y en ese mismo delirio también veían a los árabes, a los subsaharianos y a los demás inmigrantes de habla no hispana, hablando catalán y hasta bailando sardanas.
¿Y ahora se sorprende? Esos mismos que han intentado imponer su lengua y su cultura se sorprenden por la creciente oleada de simpatizantes de Alianza Catalana, un partido que empezó con una ideología independentista, pero la ha dejado a un lado porque ha sabido captar el sentir mayoritario que hay hacia los benvinguts de habla no hispana, que no solo no han aprendido catalán ni viven bajo la cultura catalana, si no que viven bajo su propia cultura haciendo lo que ellos pretendían, imponer también su forma de vida, o vivir a margen y aislados de la catalana, pero en Catalunya.
Alianza Catalana y su inteligente y carismática líder, Silvia Orriols, es para esta nueva Cataluña alguien ya necesaria e imprescindible, y llegará, no tengo dudas.
Como dice nuestro sabio refranero, en el mismo pecado llevas la penitencia, porque de aquellos polvos… estos lodos.
Puede ser que en el resto de España la hipocresía del lenguaje político siga latente, aunque cada vez se esconde menos y se hace más palpable la puesta en escena de lo políticamente correcto, pero aquí en Cataluña esa hipocresía, esa que hacemos servir porque si utilizamos un lenguaje más claro, más directo o más emocional nos pueden tachar de racistas, pues esa misma, esa aquí se está terminando.
El hartazgo de la ciudadanía por la Cataluña que los mismos independentistas han creado, afecta ya a independentistas y los que no lo son.
Aquí ya se habla de votar a Silvia Orriols abiertamente y desde todos los sectores, ya sean funcionarios, autónomos, empresarios o trabajadores, da igual condiciones, clases o nivel de vida. Hay un único sentir general entre toda la población catalana, un sector de la imigracion, el gasto público que genera y la inseguridad ciudadana que da, eso es ya el principal problema de los habitantes de Cataluña.
Podría poner en este artículo las estadísticas que lo verifiquen con sus respectivos datos, los datos de la inmigración por países, los datos de la seguridad social, los datos de gasto público, los datos de la delincuencia y algún que otro dato más, pero no lo voy hacer. porque no son reales, esos datos están maquillados expresamente por los gobiernos – tanto nacionales como autonómicos – que han llegado al poder por ese mismo discurso hipócrita, las estadísticas del trabajo: la ley no establece un mínimo anual trabajado, es decir, aunque trabajes un solo mes al año ya pasas a ser fijo discontinuo y ha de estar dado de alta en la seguridad social. Las estadísticas del gasto público: estos datos están completamente fraccionados, con las ayudas, por ejemplo, no se trata de una sola paga (la famosa paguita) sino que en realidad son distintas ayudas perfectamente complementarias entre sí, también están fraccionadas, (nacionales, autonómicas, locales y por departamentos.) Las estadísticas de la delincuencia: ni los propios mossos pueden publicar los datos reales… así qué para la población, y sobre todo para la que tributa, ya no se trata de estadísticas, sino de un sentir general.
Y cualquiera puede sentirlo, solo hay que pasear por diferentes calles, acudir a diferentes establecimientos, hablar con diferentes personas, y ahí lo ves, ves quienes trabajan y quienes pasean, y dependen de que sean las colas, ves a una mayoría de personas u a otras.
Esto es lo que aquí se ve y se siente, se palpa y por ende, se hace realidad, luego pueden salir algunos grupos con discurso llenos de supremacía moral negando la realidad. (Que lastima que ya esa supremacía no se compense con ir mucho a misa. ¡Qué gran labor social hacían nuestros párrocos!)
Pero como he dicho antes, aquí ya ese discurso no cala, se dice abiertamente que esto es un problema y por lo tanto hay que darle una solución, y se dice abiertamente, voy a votar a Alianza Catalana. Una derecha catalana que rechaza la inmigración ilegal y la imposición de una cultura externa dentro de la comunidad.
Una hipocresía que también deberíamos superar, no puede ser que la misma sociedad que condena a un señor español de 80 años por decir un piropo machista, que se escandaliza al ver un travesti, o no entiende que significa un no binario, (no entendiendo nosotros que es por edad y cultura,) y a la misma vez apoyar y ayudar a otras culturas extranjeras donde la mayoría de mujeres están sometidas hasta en la vestimenta, no son libres para viajar solas, salir de noche, para vivir o experimentar su sexualidad, estudiar, trabajar, separarse y ni casarse, tachadas y rechazadas por su propia cultura.
Donde los gays están totalmente escondidos y reprimidos bajo amenaza hasta de muerte.
Donde la oportunidad de futuro brilla por su ausencia, y donde su ley primordial es la que lleva escrita hace más de mil años.
Yo he oído frases de chicos que ya han nacido en España, decir: Bajo a Marruecos a buscar a mi esposa, que me caso, (Matrimonio concertado) o la de una chica de 23 años decir: al final no me he casado porque solo me daban seiscientos euros. (No me atrevo a calificarlo.)
Pero son frases que nos deberían estremecer y tomar conciencia de la realidad en la que vivimos.
Bastantes años ha costado salir de una cultura machista y represora de libertades políticas, sexuales y de toda índole, como para ver a otra extranjera imponerse, aunque se imponga entre ellos mismo al margen de la nuestra, haciéndonos testigos y permisivos de ello.
Y está también la crecida exponencial de la criminalidad, que, aunque no haya un dato claro y consensuado da igual, hay poblaciones en Cataluña que a la gente le da miedo salir cuando ya se ha puesto el sol, la inseguridad ciudadana es muy alta por muchos motivos.
Todo esto es lo que ha recogido Alianza Catalana, este descontento y el rechazo del ciudadano a esta nueva Cataluña, – pero es la que han creado ellos mismo en un intento de una Cataluña muy catalana – con el peligro de que Alianza recoge el voto de diferentes partidos por diferentes razones, pero con la misma problemática en común, (De CIU, del PSC, del PP, de VOZ y hasta de ERC).
Y su líder, Silvia Orriols, una mujer que no se podrá decir de ella que da discursos hipócritas, porque habla muy directo, muy bien y muy claro, ha sabido captar ese sentir mayoritario de Cataluña, dejando a un lado el discurso independentista, – muy inteligentemente de hecho,- tanto que son muchos los que aun, no siendo independentistas, la van a votar a ella apelando al voto útil contra la problemática más acentuada. Ella, que es proveniente de Ripoll (una zona bastante afectada por la inmigración) da un discurso que si está calando en la ciudadanía.
Un discurso de una inmigración facilitada por los otros grupos políticos independentistas, que veían en su delirio a los no hispanos parlantes hablar catalán, grupos que empiezan a ver cómo se van irremediablemente sus votos hacia Alianza Catalana, e irremediablemente porque ya no se puede apelar de sí son los malos la derecha o la izquierda, si en Cataluña llevan desde 2011 gobernado izquierda con derecha en políticas tan iguales que se ha desdibujado la línea completamente, y son ellos los que han favorecido y facilitado a esta inmigración.
Tanto ha sido así, que de aquellos polvos… estos lodos.





Un 10 por mi parte.
Te deseo lo mejor.
Falta hablar del pueblo que trabaja y no puede dejar de trabajar por ver sus hijos crecer. Tenemos que ir a la necesidad.
Mejor dicho borrar 30 años atrás y empezar con valores que necesita la humanidad.