Hoy, en el que sería el día de su cumpleaños, imposible no recordar su lucha, sus ultimas declaraciones y movimientos, y honrar su memoria, porque esa lucha es la de todos los asturianos y lo sigue siendo al día de hoy.
Él mismo declaró en 2016 : «Si es un impuesto de ricos, ¿por qué han firmado 85.000 asturianos?»
Empezaron sin ninguna pretensión y llegaron a recoger 85.000 firmas de asturianos que piden la desaparición del Impuesto de Sucesiones y Donaciones.
El abogado Álvaro López Castro (Oviedo, 1958) fue el impulsor y portavoz de la plataforma ciudadana que reclama la supresión de este tributo en el Principado y advierte de que no pararán hasta lograr su objetivo.
Yendo mucho más allá del error de salto se pide que hasta tercer grado, que es de tíos a sobrinos, este impuesto no exista porque no tiene razón de ser.
A la hora de heredar un piso de padres a hijos ya se ha pagado bastante. Se ha pagado cuando se ha comprado, el IBI toda la vida… Y resulta que cuando los hijos van a heredar un piso conseguido con todo el esfuerzo de los padres, lo tienen que vender porque no pueden pagar el impuesto de Sucesiones y Donaciones. Si una persona se dedica a gastar lo que gana en whisky puede acabar teniendo una pensión por cirrosis, pero si lo ahorra y lo invierte en un piso, para lo que paga sus impuestos, sus herederos tienen que pagar sucesiones.
Se pide que desaparezca para todas las herencias, incluso para las más altas, aunque entienden que todo se podría hablar. Lo que pasa es que no hay nadie que tenga cinco millones de euros en Asturias. Esos están fuera.
En su despacho han tenido que recomendar a clientes que se fueran a Madrid. No les queda otra.
Confirmó con contundencia que existe el exilio fiscal y que batalla es contra el impuesto de sucesiones pero también contra el sistema tributario asturiano pues hay un trasfondo mayor. Con el impuesto de la Plusvalía tenían intención de meterse después. Se trata de un adversario distinto, porque es competencia de los ayuntamientos, pero constituye el siguiente paso. Es un impuesto injusto a todas luces. Si por un piso céntrico tienes que pagar 15.000 o 20.000 euros de la Plusvalía y 40.000 de Sucesiones, vale más que se queden con el piso, que es lo que está pasando.
Álvaro puntualizó que no tiene ninguna vinculación política y que el Gobierno cuenta al revés que el resto de los mortales. Antes de hacer un gasto uno mira lo que ingresa, pero ellos no, piensan cuánto quieren gastar y luego miran de dónde lo sacan. Así llevan muchos años con el impuesto de Sucesiones. Dicen que recaudan 130 millones, pero son 160 o 170, porque no cuentan la gente que renuncia a la herencia porque no puede pagar.
Si este impuesto fuera solo para los ricos ¿por qué han firmado 85.000 asturianos?. ¡Qué más quisiéramos que hubiera 85.000 familias ricas en Asturias!.
D.E.P Álvaro.
In Memoriam.




